Nunca me gustó demasiado que me dieran consejos. Sobre todo porque en ocasiones se dan con aquel halo de superioridad que mi ego nunca pudo tragarse. Pero se que la vida es un aprendizaje continuo y que escuchar a otro, a veces, hace que te plantees las cosas de otra manera.
En cambio sí me pasa mucho que muchos amigos vienen a mi pidiendo consejo o ayuda, quizá porque dicen que soy bastante objetiva y que le da las vueltas a todo. No se si el pensar fue un defecto o una virtud… pero es verdad que me pasa.
Lo que nunca entendí es porqué si yo era buena dando consejos, mi vida iba tan sumamente mal encaminada.
Nota mental: Darme consejos a mi misma como si fuera otra persona.