octubre 365

Octubre 20, 2008

Día aterrador. Mañana: curro. Tarde: niños y centro. Noche: clase de danza seguido de un martini, que el mal tiempo aun no ha llegado del todo y hay que disfrutar de la noche como dicen algunos. Mala costumbre la nuestra el ponernos al ordenador para asegurar que el correo no da  malas noticias hasta mañana. Y digo yo… ¿no podríamos hacerlo por la mañana? Pues no. Así somos.

 

Esta vez sigue el frente sin novedad. Nada demasiado estresante en los mails. Repaso la agenda de la semana. Mierda! Esta semana nos hemos dejado de hacer mil cosas y aún así tengo la sensación de que hemos hecho 50.000. Miro el calendario. Todavía hay tiempo para todo. Una de mis vocecillas internas me dice que podemos llegar a tiempo a todo, aunque la otra, la voz, grita más fuerte … NO PODEIS HACERLO TODO SOLOS.

 

Miro a mi compañero. La una y sin cenar. El no ha acabado de mirar su correo. Todavía puede petar algo. Mientras, acudo a ver si en esas famosas páginas que consulto a veces cuando me veo contra la espada y la pared. Busco para ver si consigo encontrar algún texto legales de esos ininteligible que a la larga o a la corta nos pueda dar una inyección de moneda para todo lo que tenemos entre manos. La financiación un tema muy interesante a la una de la mañana. Me coge hipo. ¿Será de aburrimiento?

 

Encuentro algo que parece interesante. Me emociono. Se lo comento a mi compañero y empezamos a ponernos las pilas en pensar que y como presentaremos. Nos pasamos treinta minutos mirando imaginando, pensando, pese a estar petados los dos a causa del largo dia de estrés. Finalmente decidimos que queremos hacer y como. Media hora más para plantear un calendario que nos permita seguir llegando a todo y mantener lo que hacemos a un buen nivel.

 

Seguimos leyendo. Terminio de presentación. Hace dos días.

 

Nota mental: Cuando decida perder el tiempo, hacerlo con cosas más banales como ver la tele

Nota mental 2: Vete a dormir.

Escribe un comentario