EL
Suena el teléfono,
no contesto estoy demasiado hastiado
de la vida que me entregas,
vuelve a sonar
me mantengo firme en mi idea,
no me apetece dar explicaciones.
Hoy miro los zapatos
y las huellas que he dejado en este tiempo,
no busco una explicación,
todo el mundo dice conocerme,
ese mundo se siente presionado
por mi exigencia, hoy no me apetece.
Arrincono mis deseos exteriores
,todo lo que no pueda escribir
y creérmelo a pies juntillas
no voy a invertir
un esfuerzo de mi cuerpo
porque ya no me apetece.
m
YO
Dices que no te apetece,
Y te empeñas
en seguir mintiendo.
Demasiado tiempo encerrado
en semejante estancia.
Vacía, silenciosa, quemada,
Arrollada por las brasas
Del más terrible presente.
Oyes mi llamada
Y la ignoras.
Sientes la necesidad
De tenerme
Y te obtusas
En el camino que no existe.
No se trata de mí.
No se trata de ella.
El miedo salta a la palestra,
Para venir a decirte
Que lo mejor es no moverse.
Lo llamas exigencia,
Lo llamas presión,
Lo llamas tranquilidad.
Pero sigues de mal humor.
Tus cejas te delatan.